Se cuentan los casos de algunos habitantes extranjeros que eligieron este lugar para residir, así como el de Hugo Marrero, propietario de La Posta de Vaimaca, el único restaurante del pueblo, que está abierto todo el año y para el que hay que reservar porque permanentemente está lleno de gente.
No obstante, la tranquilidad sigue siendo un signo distintivo de Pueblo Edén, donde una serie de carteles advierte al visitante: "Este es un pueblo tranquilo","Andá despacio, no vueles", y "Aquí nos tomamos la vida con mucha calma. Disfrute del lugar".



