El circuito incluye varios cafés, bares y almacenes históricos, destacados por sus valores testimoniales, que forman parte del patrimonio cultural de la ciudad de Montevideo.
Un recorrido que intenta recuperar la tradición del boliche como lugar histórico de encuentro, con los característicos mostradores de época y las viejas cajas registradoras, haciendo del mismo un viaje entre el pasado y el presente.
En algunos de ellos se ofrecen variados espectáculos referentes de la cultura uruguaya.