En este Palacio sesiona el Parlamento de la República, con sus dos cámaras: la de Senadores y la de Diputados respectivamente, teniendo su entrada principal orientada al sur, hacia la Av. del Libertador.
La parte exterior del edificio está totalmente recubierta por mármol como también parte de sus salones. Entre ellos se distinguen: el Vestíbulo de Honor en la entrada principal, el Salón de los Pasos Perdidos (totalmente revestido de mármoles y granitos nacionales, además de los vitrales milaneses, mosaicos venecianos y bajorrelieves), la Sala de Fiestas (con su techo laminado en oro), Salón Central de la Biblioteca, la Cámara de Senadores (con su hemiciclo revestido con caoba paraguaya y sus butacas con cuero del país) y la de Diputados (con su hemiciclo de madera de nogal italiano y galerías de roble esloveno). La decoración de todos sus salones es exquisita y abundan los trabajos en bronce y cristal, en fina marquetería, y obras de artistas plásticos extranjeros y uruguayos completan el esplendor de este magnífico edificio.