En el Desfile de Llamadas, los conjuntos de “Negros y Lubolos” recorren las estrechas y tradicionales calles del Barrio Sur y Palermo a ritmo de tamboril, recordando el encuentro de los negros esclavos que se reunían en las afueras de la ciudad.
Estas agrupaciones están conformadas por la cuerda de tambores, bailarines que representan personajes tradicionales como el gramillero, la mama vieja, el escobillero y llamativas vedettes que suman sensualidad a estas danzas.
Los tambores son la esencia de la comparsa. La denominada cuerda de tambores es la que marca el ritmo del Candombe, y se compone de tres tipos de tambores: piano, repique y chico. Éstos son tocados golpeando la lonja con la mano abierta y con un palillo que puede batir también sobre la madera. Se cuelga de un hombro mediante una correa para poder marchar mientras se toca.
Delante de la cuerda de tambores, cuyo número puede superar los setenta ejecutantes, bailan con sus trajes típicos, distintos artistas que representan personajes de la cultura afrouruguaya.