El pejerrey es la especie de mayor convocatoria de aficionados, por generosa presencia, valor culinario y dilatada temporada.
El pejerrey está en la playa, sobre lecho de arena y en los roquedales, sobre lechos de piedra, dado que se alimenta casi exclusivamente de microorganismos que abundan en las mareas del Estuario.
Lo único que necesita para estar en franca actividad, es una suficiente oxigenación de las aguas, lo que se produce apenas con un breve viento del cardinal sur.
Se comienza a pescar apenas finalizando el verano en zonas de restingas, sobre lechos de piedra. Posteriormente, a partir de mayo, el pejerrey convoca miles de aficionados a la pesca de playa, sumamente versátil de realizar. Lo interesante de esta especie, es que el aficionado los puede pescar en mayor o menor cantidad en todas las playas del litoral marítimo del Uruguay, hasta el mes de setiembre incluido, si bien la actividad se mantiene en menor grado durante todo el verano.
En pesqueros de Canelones, Maldonado y Rocha, se suelen presentar enormes cardúmenes en plena actividad, lo que motiva al aficionado en los meses más fríos, ya que es una de las pescas más seguras de lograr sin tener mayores conocimientos o dominio de equipos de pesca.
El pejerrey es la especie que despliega la mayor gama de técnicas para su pesca, y se utilizan equipos de pesca especialmente livianos.
Como habita en ámbitos de piedra o arena, se le puede pescar en la playa con aparejos de fondo, o de flor en las rocas.
Para la pesca de playa, que es sumamente agradable, se utilizan cañas de 3 hasta 4 metros, de acción muy liviana, para lanzar hasta 80 gramos de plomada.
El equipo se complementa con pequeños reels rotativos provistos de monofilamento de hasta 10 o 12 libras y se arman aparejos con dos anzuelos.